La reproducción de música digital supera a las ventas digitales en EE.UU.

1429015406_673630_1429016109_noticia_normalPlataformas de reproducción de música digital como Apple Music, Play Store (Google), Spotify y Amazon Music han sido utilizadas por los estadounidenses para la reproducción de unas 431.000 millones de canciones en 2016, superando con creces las cifras alcanzadas el pasado año por la venta de música digital.

Gracias a esto, el servicio de streaming superó a las ventas digitales por primera vez. A este logro contribuyeron cantantes como Drake, Kanye West, Rihanna o Desiigner con grandes éxitos del 2016 como Panda o Work. Las reproducciones en línea superaron las 500 millones de reproducciones, dejando atrás a plataformas de venta digital como iTunes o Play Store.

El auge de los servicios de reproducción de música en línea ha crecido un 76% en los Estados Unidos; así, el crecimiento del streaming ha sido más que suficiente para compensar el descenso de otros formatos (especialmente las ventas digitales).

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La música y la tecnología, una relación que viene de lejos.

La relación de la música con la tecnología es tan antigua como la propia existencia del fenómeno musical, lo que ha producido cambios que llevan a pensar si han sido para bien o para mal.

En primer lugar destaca el cambio producido en cuanto a los soportes tecnológicos usados para su almacenamiento y reproducción: pasando de los tocadiscos y vinilos a la digitalización de la música utilizando dispositivos como ipods, smartphones..eso sin hablar de la nube. En cuanto a esto hay divergencia de opiniones: por una parte se puede decir que actualmente “transportar” la música es más fácil que antes, donde ir bailando por cualquier parte con tus canciones favoritas era  impensable; por el contrario el desarrollo de estos formatos de almacenamiento han disminuido la calidad de sonido al tener que ser compridos en archivos de sonido que ocupen el menor espacio en los discos duro, sin embargo, la reducción de calidad es prácticamente imperceptible para el oído poco entrenado.

En segundo lugar un cambio importante ha sido la forma en que los músicos graban sus composiciones. Si escuchamos alguna canción de Luis Armstrong y la comparamos con la de una banda actual el aumento de calidad de grabación es inconfundible. Justamente, lo positivo en este aspecto es la variedad de recursos que la tecnología da a los músicos dando mayor precisión, permitiendo corregir errores… Sin embargo, muchos de estos músicos han manifestado que se está perdiendo la parte humana de la música en las grabaciones, apoyándose en que a veces esas variaciones en el tempo o esos sonidos que “ensucian” la canción son la esencia de la música, especialmente en el rock.

Por ejemplo, Dave Ghrol  junto a su banda Foo Fighters decidieron grabar su último álbum “Wasting light” en un garage sin ningún ordenador, volviendo a la técnica de grabación con cinta.

 

El tercer y último cambio se ve reflejado en la forma de hacer música. Los ordenadores y herramientas digitales se introducen cada vez más en la música o incluso a veces reemplazan a los tradicionales instrumentos.

Al fin y al cabo, el desarrollo tecnológico afecta a todo y a todos, y la música no iba a ser menos; y como en todo, los cambios pueden tener su lado bueno pero también su lado malo.

 

2016 y Spotify

Parece que el servicio de streaming sueco por excelencia no hace nada más que crecer a pesar de no dejar de enfrentarse a nuevos y feroces competidores, como Apple Music o YouTube Red (Google).

A lo largo de este pasado 2016, Spotify ha conseguido alcanzar -y sobrepasar- la cifra de los 100 millones de usuarios activos de su servicio, de entre los cuales contamos a cerca de 30 millones de usuarios premium. Nunca olvidemos que esta plataforma ofrece dos modalidades: una gratuita, la cual ofrece todo el catálogo musical disponible a cambio de la intromisión de anuncios, y una premium, la cual permite la reproducción sin interrupciones e ilimitada de cualquier canción de su catálogo.

Sin embargo, la competitividad dentro de este sector sigue siendo más que palpable. Nos percatamos de ello, por ejemplo, gracias a la decisión que tomó la empresa de no solo comercializar con música, sino también con podcasts de otras empresas (MTV…) o incluso con producción propia. Destaquemos también la supuesta salida a bolsa de la compañía, la cual lleva siendo un tema candente desde hace al menos dos años; sin embargo, todavía no hay noticia alguna afirmando este hecho.

Cambiando de tema y moviéndonos al terreno musical, Spotify hizo públicas las listas de artistas, álbumes y canciones  que más alegrías les han dado este pasado año, o lo que es lo mismo: qué ha sido lo más reproducido a lo largo de estos pasados 366 días. ¡Os dejamos con los top 5!

ARTISTAS MÁS REPRODUCIDOS:

  1. Drake.
  2. Justin Bieber.
  3. Rihanna.
  4. Twenty One Pilots.
  5. Kanye West.

ÁLBUMES MÁS REPRODUCIDOS:

  1. Views, por Drake.
  2. Purpose, por Justin Bieber.
  3. ANTI, por Rihanna.
  4. Blurryface, por Twenty One Pilots.
  5. Beauty Behind The Madness, por The Weeknd.

CANCIONES MÁS REPRODUCIDAS:

  1. One Dance (feat. WizKid and Kyla), por Drake.
  2. I Took A Pill in Ibiza (Seeb Remix), por Mike Posner.
  3. Don´t Let Me Down (feat. Daya), por The Chainsmokers.
  4. Work (feat. Drake), por Rihanna.
  5. Cheap Thrills, por Sia.

En este 2016 se ha vuelto a confirmar lo que ya sucedió en 2015: los servicios de venta digital de música y los de streaming se encuentran a la cabeza en los mercados, haciendo que la música digital que albergan los ya algo olvidados CDs y los tan recientemente deseados vinilos, que han quedado renegados a mejorar la apariencia del feed de Instagram, quede en un absoluto segundo plano.

Estamos en la época de los servicios digitales en la música digital y Spotify, año tras año, es el mayor exponente de esta creciente tendencia. Este pasado año no podía ser menos, pero ¿qué sucederá este 2017?

¿Qué es la música digital?

En pleno siglo XXI es difícil no vivir rodeado de música digital. Yéndonos al terreno de los tecnicismos, ésta es la música que se representa mediante el código binario (ceros y unos).

La música digital significó toda una revolución de la industria: convirtió cualquier dispositivo en un perfecto aparato para la reproducción de canciones y audio en general. Así, teléfonos -y los actuales smartphones-, ordenadores, tabletas, reproductores MP3… se han convertido en medios de reproducción clave de la música digital.

Desde la aparición de Internet y su inminente aplicación a nuestra vida cotiunnameddiana, la música digital ha querido unirse a la red, surgiendo así servicios de reproducción de música en línea (música en streaming) como Spotify, cuyo volumen de usuarios no ha dejado de crecer desde su aparición en 2008. Otras grandes empresas han visto una gran posibilidad de negocio en el “mundillo” y se han sumado al carro, como la gran compañía Apple con su servicio Apple Music.

Antes del streaming surgió la posibilidad de adquirir música a golpe de click mediante un pago, servicio en el que despuntó la ya mencionada Apple con su servicio Itunes. Obviamente debemos destacar la ifeatured-contetn-itunes-icon_2xmagen de Steve Jobs, quien fue todo un pionero en cuanto a música digital se trata con su conocidísimo iPod. Google tampoco se quiso quedar atrás en este mercado y también podemos adquirir música digital desde su conocida Google Play, disponible para cualquier terminal Android.

La música digital generó una gran facilidad a la hora de reproducir y compartir música, tanto que con ella surgió un gran problema para la industria discográfica: la piratería. Ésta fue muy potenciada por Internet, gracias a la cual se pueden compartir canciones desde cualquier localización del globo.

En definitiva, la música digital no necesita de presentación: vivimos en tan perfecta armonía con ella que hemos legado a obviar su mera existencia, considerándola simplemente música. Es más que habitual descargarnos, aunque de forma ilegal, algún que otro archivo MP3 para disfrutar de la canción del momento allá donde vayamos o seleccionar alguna lista de reproducción de Spotify para animar una fiesta. De hecho, lo extraño es que esto no te resultase habitual.

“La música comienza donde el habla es incapaz de expresar, la música está hecha para lo inexpresable”

La música nos acompaña en todo momento. Mientras trabajamos, mientras vamos en el auto o en la calle caminando, y para qué decir en las fiestas, donde lo más importante es la música.

Ella nos conecta a niveles con los que ninguna otra obra de arte puede hacerlo. La música en nuestras vidas nos transporta con información que llega al mismo tiempo a múltiples niveles de nuestro ser; varias notas y ritmos se mezclan logrando combinaciones únicas que se graban en nosotros.

La música además es capaz de despertar emociones y estados de ánimo en nosotros. Por eso es que tenemos la “banda sonora” de nuestras vidas, canciones favoritas que nos recuerdan a personas y momentos que queremos guardar por siempre.